Blogia
DESDE MI LIBERTAD

Nuevos amigos

Una vez que una sale al mercado con el cartel de libre, parece que la vida se abre, se abre la mente, se abren los espacios, es todo más disperso, más amplio, ya parece que hay lugar para lo nuevo, para lo distinto.

En estos pocos meses de "libertad", he podido incluir en mi agenda al menos dos nuevos teléfonos, que me hacen temblar cada vez que suenan en el móvil. Mundos diferentes, diferentes personas, diferentes costumbres.

En cualquier caso los dos me producen un poco de temor, tal vez sea porque no estoy acostumbrada a esto, porque hace tiempo que perdi la costumbre de relacionarme, aunque debo reconocer que no se me da mal, soy una persona abierta, extrovertida, alegre, con ganas de conocer y de que me conozcan, pero con mi coraza puesta, por si las moscas. Me dejaré llevar, igual hasta triunfo.

Por otro lado, este fin de semana, además de divertido, y diferente, a tenido su parte de terapia, que nunca me viene mal. Que fuerte!!, mi cerebro ha recibido una información que no podia ni sospechar, es increible, no tengo palabras para dirigirme a ese tipo de hombres, de individuos, que pululan por la vida como si tal cosa, cuando están destrozando la vida de la persona a la que dicen querer, y lo único que hacen es humillarla, machacarla.

Parece ser, que siempre hay alguna tonta con sentimientos para hacer de pañuelo de lágrimas de algún desaprensivo, lleno de inseguridades y problemas que como no tienen cojones para resolverlos solitos, se dedican a responsabilizar de sus mierdas a la persona que tienen más cerca. Y lo peor es que encima somos generosas con ellos, encima sentimos lástima, encima les queremos ayudar, pobrecito si es que está enfermo, cuando realmente lo que nos estan haciendo es enfermar a nosotras. Y terminamos a base de psicologos y  pastillas, llenas de ansiedad, de miedo, de falta de autoestima, de ese sentimiento de culpabilidad, de sentir en ocasiones que a lo mejor es que me lo merecia. Maldita sean, maldita sean todos, y málditas nosotras por consentirlo, málditos años perdidos.

Lo siento, me da mucha rabia, y sé que lo expreso en lo que escribo, no me averguenzo de ello. Por suerte un día aunque tarde logramos despertar, a veces necesitamos de alguien que nos tienda una mano, a veces como en mi caso, aunque despierta soporte una situación mucho tiempo, esperando a esa persona que llegara y me dijera, ven, te voy a enseñar un mundo mejor, pero no llegaba, y mi vida, mi alma, se estaba destrozando, me veia tan mal, que creo que ni me veia a mi misma, cerré los ojos, a pesar de saber que no, que no podia ser, que no seria jamás, y me enfrente a mi propio espejo, y dije se acabó.

No soy valiente, para nada, al contrario soy una cobarde, todavia, no he sido capaz de contarle a nadie la verdad, qué pasaba, por qué me sentia tan mal, que era lo que me atormentaba, no sé si es verguenza, parezco tan fuerte, tan valiente, que no quiero defraudar a los que me quieren bien, pero esa no es la verdad, bueno es lo mismo, la vida sigue.

 

0 comentarios