Blogia
DESDE MI LIBERTAD

algo que contar

Llegó el deseado día, llegó el momento, las sensaciones....variadas, nervios, alegría antes.... pena, desilusión después. Nada que no esperara, con lo que eso llevo ganado. Ninguna sorpresa que no esperara, todo según lo que tenía en mi cabeza; lo malo, que siempre una espera equivocarse, y al menos que esta vez fuera para bien.

Y tal vez así sea para bien, tal vez esto sea lo que tenga que pasar, y por supuesto yo así lo acepto, con pena, pero he de aceptarlo.

He tenido hoy un vacio en el estómago que hace años no sentía, hace muchos años, cuando aún tenía mucha más vida por delante para hacer y deshacer. Ahora tengo otra media vida y más para seguir haciendo y desahaciendo y esa es la suerte que tengo.

Suerte de haber sido capaz de llegar a esto, de haber sabido escapar, de haber sabido volver a sentir, de volver a olvidar, para darme una nueva oportunidad, de tener todas las puertas abiertas para encontrar mi felicidad, y mi bienestar, para poder conocer personas, compartir momentos, risas, nuevas conversaciones nuevas historias. 

He esperado con toda la ilusión que se puede esperar cuando una no espera nada, y ahora en este momento, de pena infinita, de tristeza, de ganitas de llorar por mi, tengo que pensar que la suerte de estar abajo es que ahora cualquier movimiento que haga será para subir un poquito, y un poquito, y otro, hasta volver a llegar a la cima, o si no al menos quedarme en ese equilibrio que tan díficil es de encontrar.

No ha sido una mala experiencia, no ha sido nada mala, ha sido una cosa muy bonita en mi vida, ahora sólo algo que contar.

 

0 comentarios