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DESDE MI LIBERTAD

ConCienCia

Hay días, en los que parece que tengo más conciencia de mí misma y de mi vida, en los que me conozco un poco más o en los que por algún detalle me reconozco de nuevo.

Hace unos años la música es algo que me acompaña en mi vida, tengo canciones que me alegran, canciones que me emocionan, otras que me recuerdan, y algunas que me desagradan sobremanera, pero en cualquier caso siempre estoy escuchando música, me levanto y si las noticias no me gustan pongo música, voy al trabajo y escucho música, limpio con música y a veces me echo la siesta con música.

Me he dado cuenta de que hace unos años, no era así, lo he pensado muchas veces, muchas veces he mirado atrás y he recordado como era antes, sin música.

Antes me molestaba la música nada más levantarme, no soportaba la radio con música en el coche a primera hora de la mañana, en mi coche se escuchaba casi siempre tertulias o emisoras de radio de ese tipo. No es que no escuchara música, sí, lo hacía a veces, pero era como que no me era necesario, no sólo eso, pienso que no me gustaba escuchar canciones alegres por que yo me daba cuenta que no sentía esa alegría y no quería ni tan si quiera pararme a pensar el por qué yo no estaba alegre, para no tener que buscar la solución, con las canciones tristes, lloraba y lloraba, o simplemente se me saltaban las lágrimas cuando no podía llorar.

No puedo culpar a nadie de mi infelicidad, yo ni siquiera entonces sabía que lo era, a veces incluso me sentí feliz, supongo que muchas veces, una felicidad insipida, una felicidad vacía, pero era feliz.

Me gusta escuchar música, me gusta bailar, me gusta llorar de pena y de alegría, me gusta escuchar canciones tristes si estoy triste y canciones alegres cuando estoy eufórica.

Tengo mis canciones preferidas, y es cierto que todavía hay canciones que prefiero no escuchar, canciones que me dan pena, por que me recuerdan a cuando no habia música en mi vida.

 

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